Realmente no tengo ninguna tontería que contar (fin de la entrada). No, es broma, puedo escribir chorradas pero tampoco es que me haya pasado nada interesante, por no decir nada. Sigo viendo Embrujadas, aun no me he cansado, y ya me he acabado Murasaki (reseña preparada ya, la semana que viene o la siguiente la publico. A veces me pregunto por qué no me hago ya un blog literario). Me he empezado también el que le regalé a mi hermana, el de Susurros, y eso que me leí el primer capítulo en internet y no me llamó nada, ahora resulta que no está tan mal pero... bueno, ya hablaré de ello cuando toque, ahi a poner verde a la literatura juvenil. Aparte de ese me he empezado el de Mascarada, de Mundodisco, pero no creo que haga reseña porque bueno, de la saga de las brujas es de los últimos (¿no?) y como que tendría que hablar de los otros antes (esto refuerza mi idea de hacerme un blog literario y reseñar todos los libros de Mundodisco, pero ya veremos). Y por si fuera poco, me he empezado el que tengo que leerme para clase, que tiene un título tan sumamente apasionante como Venecia y Ámsterdam. Estudios sobre las élites del siglo XVII. Solo me he leido el primer capítulo y es el que no hay que leerse. Sí, soy muy lista.

Pero hablemos de mi semana. En origen no iba a estar en casa pero al final nos subimos el viernes por la tarde porque mi hermana tenía clase y yo tenía que ir a una tutoría sobre el trabajo de fin de grado, con una tutora muy maja que al igual me cambia el trabajo y puedo hacerlo del Bronce europeo, pero no me hago ilusiones. Y el jueves tenía que ir a una conferencia. Nos molestamos en buscar el dichoso Museo de Prehistoria (para llegar allí pasamos por las Torres de Quart pero solo las vimos y giramos hacia la izquierda ToT volveré...) para que al final cambiaran las conferencias sin avisar, no pudiéramos ir a la única que podíamos y tener que volvernos habiendo ido tontamente. Qué fantástico. Lo bueno es que me compré un pintauñas de un color muy bonito en Claire's, como un granate oscuro. ¿Caro? Pues algo, pero era el último que quedaba.

Y hoy al cementerio. Mi plan era no vestirme en todo el día pero me ha tocado, así que me he llevado ese apasionante libro para leerlo mientras mi madre y mi hermana limpiaban y cambiaban las flores. Porque este año me ha dado pereza. Total, en teoría solo era cambiar las flores y mi madre se queja de todo, así que yo le doy apoyo moral y opinión y ella hace lo que quiere. Es trabajo en equipo (aunque no lo parezca). Lo de la foto ha sido obra de mi hermana, yo ni me he enterado así que no me tapo la cara aposta, debe ser que leo así. Y lo de abajo son regalices rojas, para sobrevivir al arduo trabajo. Pero bueno, luego de tardar un montón, no nos ha cundido la tarde, al bajar nos hemos encontrado una cabra atada a una piedra. Porque sí. Porque es un pueblo. Justo cuando iba a hacerle la foto se ha puesto a comer y cuando he guardado el movil ha levantado la cabeza pero he pasado de hacerle otra foto así que nada. 

Tal vez ahora en vez de hacer esto debiera ponerme a leer o a estudiar, que el lunes tengo OTRO examen de paleografía, solo que esta vez no he olvidado los libros para estudiar y que no será una prueba sino el examen de verdad. Bueno, lo llaman prueba pero es la palabra examen disfrazada, como cuando dicen control. Sí, debería hacer cosas más productivas, como de la bufanda de entretiempo que he retomado y que tendré que estrenar el año que viene porque este año ya no me da tiempo (o el que viene a este paso). Me pongo a tejer cuando veo Embrujadas (me he convertido en una abuela). Pero bueno, la semana que viene o la siguiente más, dependiendo mi ánimo.

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