Libros que he estado leyendo esta primera mitad del año 2026 ~ primera parte

Después de dieciséis publicaciones al respecto, no estaba yo ya muy feliz con el formato que tenían las entradas de libros pendientes, así que he decidido cambiarlo un poco este año. En vez de hacer listas, hablaré un poco de lo que he ido leyendo y de las cosas que me gustaría leer o que tengo pendientes por ahí. No sé, de libros en general.

  • El primer libro del que quiero hablar un poco es El idiota de Dostoievski. Este lo empecé a finales del año pasado pero es tan largo que me costó lo mío terminarlo. No porque fuera denso o difícil de leer, sino porque entre unas cosas y otras no tuve mucho tiempo de leer en diciembre. Realmente creo que lo empecé cerca de septiembre más o menos, y lo terminé en enero, así que fueron unos cuantos meses los que me hizo compañía. Mi única lectura rusa hasta entonces había sido Anna Karenina de Tólstoi, y no me terminó de convencer primero porque es incluso más largo que este, segundo porque realmente eran dos historias que no tenían mucho que ver salvo para hacer una comparativa, y tercero porque odié a la protagonista. Quizá debería darle otra oportunidad, igual no me gustó porque lo leí en un mal momento o algo así, pero sinceramente me da mucha pereza. El caso es que quería leer más literatura rusa y Nirkhuz me recomendó "empezar" por Dostoievski. El libro es muy sencillo de leer, los personajes memorables, la historia sencilla, pero a la vez con una carga intelectual que se hace amena, ya que puedes leer el libro simplemente, o darle vueltas a las motivaciones y los discursos de los personajes. Están muy bien construidos y lo que me gusta del libro es que te hace pensar, que es lo que debería hacer la literatura. El final no me lo esperaba, a decir verdad, aunque me lo tendría que haber imaginado...
  • Estando mala avancé bastante con La creación de lo sagrado de Burkert, libro que me regalaron por Navidad. En verdad es bastante corto y la letra grande y espaciado amplio, por lo que en general creo que se lee rápido. Igual el tema no es especialmente ligero, pero Burkert sabía hacer de las cosas complicadas algo sencillo y ameno de leer. El primer capítulo es quizá lo más denso y lo que más pereza me dio, pero luego ya se coge y resulta más entretenido. Bueno, es posible que 'entretenido' no sea la palabra, pero los libros así me gustan. No solo las novelas pueden ser entretenidas. Tengo otros dos libros de este señor, quizá debería volver a leerlos a ver si mi perspectiva ha cambiado o si resulta que los entiendo mejor. Pero bueno, en verdad esta fue la primera lectura del año, pero he preferido hablar primero de El idiota, ya que me acompañó más tiempo y lo empecé antes, aunque lo acabara después.
  • Después me empecé el de Mitos hititas de Bernabé. Lo tenía en la lista desde hace milenios, y lo encontré un día de casualidad mirando libros en el fnac. Es una recopilación de mitos hititas, cuenta con una introducción que para los profanos en el tema está muy bien, y luego las historias, como son fragmentos, vienen con explicaciones intercaladas, lo cual es útil para entender la historia o el contexto al que estarían asociados estos fragmentos, además de bibliografía. Fue entretenido y lo leí bastante rápido (siempre que tuve tiempo), creo que es una buena forma de iniciarse un poco en este tipo de mitología, aunque pueda resultar un poco confuso al principio.
  • Seguimos por un libro de poesía. La verdad es que están bastante variadas las lecturas por lo que veo. Hace bastante tiempo que quería leer la poesía de Poe y cayó finalmente para Navidad (concretamente la Poesía completa de la edición de Cátedra, que es bilingüe). Aun así, como estaba leyendo otras cosas pues me costó un poco ponerme con él. Eso y que con este ya me estaba terminando los libros que tenía por leer y no tenía ganas de aventurarme de nuevo al 'no sé qué leer, no tengo nada'. Pero en fin, la introducción es bastante larga y llena de notas a pie de página con bibliografía asociada y notas de otros estudiosos de la obra de Poe. En verdad es un gran trabajo, pero a veces da pereza ponerse a leer todo eso cuando simplemente quieres leer poemas y no un estudio asociado a ellos. Aparte, no entendí muy bien por qué solo estaban traducidas las citas de Poe y las del resto las dejaron en inglés. En lo que respecta a los poemas, aunque me gusta leerlos, no tengo ni idea de cómo comentarlos. Coincido con el traductor en que Poe se centra más en la sonoridad de las palabras que en crear una historia clara, pero la verdad es que es una forma que a mí me gusta mucho y que verdaderamente comparto, así que no veo motivo de queja. No obstante, es cierto que lo que más me gustaron fueron los poemas cortos porque resultaban más claros muchas veces.
  • Realmente llevaba desde principios de año pensando en releerme, otra vez, los libros de las brujas de Mundodisco, pero al final opté por empezar como es debido, por El color de la magia. Este nunca lo releí y creo que lo leí hace como mil años, así que no estuvo mal volver a aventurarse en este mundo. Además, creo que al haber leído más de esta saga pude entender mejor este libro y apreciarlo más que la primera vez que lo leí. La verdad es que lo recordaba más largo y lioso, pero me sorprendió engancharme tan rápido y que se me hiciera tan corto. Me encanta el mundo que crea Pratchett y su sentido del humor. Además, este libro está dividido en capítulos, lo cual es bastante inusual en los libros de este autor. Son capítulos largos que en verdad cuentan distintas aventuras de Rincewind y Dosflores, supongo que es una forma cómoda de dividir estos episodios y ayuda a los neófitos a leer a Pratchett.
  • Obviamente, como El color de la magia acaba tan in medias res, tuve que ir seguidamente con La luz fantástica. Esta vez ya no tiene capítulos y va todo seguido salvo por las pequeñas pausas que hay. Esta es realmente la forma característica de escribir del autor. Creo que en este caso, este libro se me hizo mucho más Mundodisco que el primero y no sabría explicar muy bien por qué. Supongo que porque aquí se establece el estilo que seguirán el resto de novelas en cuanto a forma y humor y eso se nota. Pero en fin, este libro empieza tal cual acaba el otro y de nuevo tiene a Rincewind y a Dosflores como protagonistas, aunque empieza a mencionarse más la Universidad Invisible. Los magos como entidad siempre me hicieron gracia y, la verdad, no recordaba para nada que salieran en este libro ni, tampoco, los líos que se llevan entre manos. El final da bastante penita, pero creo que, tal como dice Dosflores, es lo más lógico del mundo. Leer estos dos libros ha sido un poco como abrir de nuevo la puerta a Mundodisco, es posible que este año los siga leyendo.
  • También estuve leyendo Polygnotos and vase-painting in classical Athens. Siento que he descuidado mucho mis lecturas sobre cerámica y eso me pone algo triste. Realmente tengo varios libros pendientes sobre el tema, pero no me gusta leer en el ordenador, tengo que ir a imprimirlos y luego ya no me queda sitio en casa para meter más libros, así que en parte está siendo también un problema de logística. El caso es que este libro se centra en Polignoto y el Grupo de Polignoto. Para no ser muy técnica, digamos que trata sobre distintos aspectos de la decoración de piezas cerámicas de estos artistas, desde la cronología y los distintos pintores que pueden identificarse en este grupo, hasta las formas típicas que decoran, así como algunos de sus temas decorativos como los dioses o los héroes que suelen aparecer y cosas así. La verdad es que detesto que las notas estén todas recogidas al final, me da mucha pereza ir a consultarlas allá, pero aparte de eso no tengo mucho más que decir. Es un libro de referencia, pero prácticamente imposible de conseguir.
  • Después de terminar el libro de Pratchett me puse con un libro de Cuentos de Perrault que me regaló mi padre un día que pasamos por una librería. Los cuentos siempre me han encantado y creo que no es mucha sorpresa. En su momento, cuando me puse a investigar las ediciones originales de mis historias favoritas vi que fue Perrault el primero que recogió el cuento de la Bella Durmiente y me quedé con la idea todos estos años hasta que vi el libro ahí en la librería. La edición que tengo es la de Edimat, con ilustraciones de Doré. Dado que hablé de él el mes pasado pues ya no voy a comentar nada más, si queréis saber mi opinión del libro pues aquí dejo la entrada que le hice.
  • El último libro que me gustaría comentar en esta entrada es Mycenaean Pottery. An Introduction. Como su nombre indica, es una introducción a la cerámica micénica y hace tiempo que quería saber más sobre este tema. Tengo libros sobre figuras negras, figuras rojas, cerámica suritálica, geométrica... pero todavía nada de micénica, así que me hacía ilusión leerlo. Igual que el de Polignoto, este tampoco es fácil de conseguir. Creo que puede resultar bastante aburrido, ya que trata únicamente sobre tipos de cerámica, pero hay muchas ilustraciones y dibujos y eso me parece realmente útil. De todas formas es solo una introducción, por lo que no se ahonda en la decoración concreta de un periodo ni se extiende demasiado en detalles. Posiblemente ya esté bastante anticuado, pero me ha gustado leerlo.

En lo que respecta a relecturas, sin contar El color de la magia y Luz fantástica, porque hace tanto que los leí que ni los cuento, están los cuatro libros de El Seto de las Zarzas. ¿Los leí a finales del año pasado, concretamente a finales de diciembre? Sí. ¿Los he vuelto a leer de todas formas? Sí. Estos libros son fantásticos y si fuera por mí no los leería, viviría en ellos. Pero como eso no es posible, me conformo con perderme en sus páginas y en esas maravillosas ilustraciones. Haciendo recuento, según la lista de esta entrada he leído 9 libros (no cuento los de El Seto de las Zarzas). La verdad es que no está mal, me parece un número bastante alto para lo que estaba leyendo últimamente. La próxima entrada será la continuación de lecturas así que este mes habrá dos publicaciones en vez de una. También bastante contenta con el ritmo de entradas del blog, la verdad. Y nada, eso es todo por ahora~~

Cuentos, de Charles Perrault

¡Otra entrada de libros! No pensé que el blog volvería un poco a sus inicios, pero eso parece. De todas formas no creo que se vuelva una costumbre y que ya solo hable de libros, me imagino que volverá a haber manga, videojuegos y cosas así. Pero bueno, es cierto que últimamente he estado leyendo bastante y que he ido encontrando libros que me gustan, cosa que hacía tiempo que no me pasaba, así que esto hay que aprovecharlo. Esta es una de las razones por la que quería hablar de este libro, ya que los cuentos siempre me han encantado y me hizo ilusión encontrar una versión como esta. Pero ahora me explico mejor, vamos a comentar esto para que tenga un poco de sentido.

Este libro fue un regalo de mi padre un día que pasamos por una librería. Hace años me dio por buscar las versiones de los cuentos más fieles a los originales, pero no me dediqué a buscar ediciones físicas, sino que me limité a buscar por internet. No es lo idóneo, ciertamente. De todas formas me quedé con la copla de que fue Perrault el primero en recoger el cuento de la Bella Durmiente, que es una de mis historias favoritas. Así que cuando vi este libro y eché un ojo al índice pues supe que lo quería. La edición que tengo es la de Edimat con ilustraciones de Doré. El libro es de tapa dura y el gramaje de las hojas es bastante grueso. Las ilustraciones, además, se tratan como láminas y no tienen texto en el anverso, por lo que el libro es bastante más gordo de lo que debería ya que hay muchas páginas en blanco. La edición es bonita y cuidada, aunque la portada no es santo de mi devoción, pues más que un libro de cuentos parece una edición de Drácula o algo así. Por otra parte, las páginas están decoradas con filigranas y queda bastante bonito, eso hay que reconocerlo.

Los cuentos que se recogen son: La bella durmiente del bosque, Caperucita Roja, Barba Azul, Maese Gato o El gato con botas, Las hadas, Cenicienta o El zapatito de cristal, Riquete el del copete, Pulgarcito, Piel de asno, Los deseos ridículos, La princesa habilidosa o Las aventuras de Fineta y Grisélida. También cuenta con una nota a la edición, una presentación de Pedro Ruiz de Luna y un prólogo, el original de Perrault. Esta edición realmente coge la traducción de Teodoro Baró hecha en el siglo XIX, solo que la adapta un poco al castellano actual. Supongo que al menos revisaron la traducción y la compararon con el original en francés, ya que a veces se recoge a pie de página algunos de los cambios que hizo Baró. Una cosa que detesto y que me parece un fallo garrafal es que en la nota a la edición se da una bibliografía, y ahí figura literalmente Wikipedia. Realmente no sé qué les costaba buscar la referencia dentro de la misma página de Wikipedia y poner la fuente original y no eso. También aparece Wikisource e Internet. Como si Internet con mayúscula fuera una fuente bibliográfica fiable. Sinceramente terrible. También me parece bastante terrible que en la introducción el autor explique que los cuentos y el momento en que los recogió Perrault tienen su propio contexto y que no es necesariamente igual que el nuestro. Reconozco que el contexto, en muchos casos e ideologías, no existe, pero personalmente me parece que sobra. En fin, dejemos esto de lado.

He de decir que conocía la mayoría de cuentos, pero algunos otros no. El final de otros conocidos me sorprendió, por ejemplo Caperucita Roja, pero sobre todo me hizo gracia que al final siempre aparece una moraleja. Obviamente hay algunas historias que me gustan más que otras, e incluso algunas que no conocía o que no reconocí con ese título, pero en general creo que la traducción no es mala y que la edición, salvo por todo lo que he comentado, no está mal. Además las ilustraciones de Doré, aunque son muy oscuras y de corte realista, cosa que destaca siendo un libro de cuentos, creo que son bonitas, pero porque me encantan los grabados. De hecho son las ilustraciones originales de una reedición de los cuentos de Perrault. No sé por qué no comentaron esto en la edición del libro, a decir verdad. Pero bueno, así un poco en resumen, me gustó leerlo y creo que por la inclusión de las ilustraciones ya merece la pena. Es una entrada corta donde mayormente me quejo, pero la del mes que viene ya no será así~~

El Seto de las Zarzas de Jill Barklem (o los libros que me habría encantado tener de pequeña)

No tenía muy claro de qué hacer la entrada de este mes. Y de hecho la del mes pasado también fue de libros, pero sinceramente no se me ocurría otra cosa. Espero que la próxima sea diferente, ya que la de mitad de año también va a ser de libros. Este año he decidido cambiar la forma de las entradas de lecturas, pero ya en junio se verá de lo que estoy hablando, mientras tanto vayamos con la entrada que nos ocupa.

El Seto de las Zarzas es una colección de libros infantiles escritos e ilustrados por Jill Barklem. En España están publicados por la editorial Blackie Books y se divide en dos series. De la que voy a hablar es de aquella que trata sobre las estaciones: Cuento de primavera, Cuento de verano, Cuento de otoño y Cuento de invierno. Sin embargo, también me gustaría tener la otra serie, que consta también de cuatro libros: La escalera secreta, ¡Montaña arriba!, Cuento de mar y La gran sorpresa. No es como que los necesite, pero definitivamente los necesito. El formato es bastante pequeño, cosa que me sorprendió un poco (14x17) y los libros bastante cortos, pero claro, son libros infantiles y en cuanto tienes eso en cuenta todo tiene sentido. Todos ellos empiezan de la misma forma, como para ponerte en contexto de lo que vas a encontrar:

Durante generaciones, muchas familias de ratones han construido sus hogares entre las raíces y los troncos de los árboles del Seto de las Zarzas, un frondoso paraíso de mil colores entre los campos llenos de luz al otro lado del río.

Los ratones del Seto de las Zarzas andan siempre muy ocupados. Cuando hace buen tiempo, recogen flores, fruta, bayas y nueces en los campos que los rodean, y preparan mermeladas y conservas deliciosas que guardan en el Almacén del Tronco para los meses de invierno.

Pero, aunque los ratones trabajan mucho, también encuentran tiempo para divertirse. A lo largo del año, celebran los días señalados con fiestas y banquetes, ya sea un cumpleaños, una boda o la llegada de la primavera… Lo importante es encontrar una oportunidad para juntarse y pasarlo bien.

Es, realmente, un buen resumen de los cuatro libritos. En ellos se nos describe un lugar apacible y agradable, donde la principal preocupación de los habitantes del Seto de las Zarzas es celebrar las grandes ocasiones y comer en compañía. Son unos libros que transmiten paz y crean una atmósfera en la que me encantaría vivir y en la que sientes que no puede ocurrir nada malo. Supongo que es la idea de los libros infantiles, pero hacía como mil años que no leía uno así que no sé.
 
 
Sin duda, Jill Barklem crea un mundo idílico y utópico. Los ratoncitos se mueven en un mundo sacado de la campiña inglesa del siglo XIX. La ropa que llevan es de época y realizan tareas acorde a este pequeño pueblo rural: existe el Almacén del Tronco del señor Manzano, que es la tienda donde tienen de todo, pero también se muestran oficios como el de la lechera Amapola y el de molinero de don Polvorón. Las imágenes enseñan un mundo idealizado, pero tampoco niega que haya trabajo y que cada ratoncillo ha de hacer sus tareas para que todos sobrelleven el día a día lo mejor que puedan. Los niños son traviesos y los adultos permisivos, ya que no se muestra la maldad en estos libros, todo es bondad, compañerismo y despreocupación. Ojalá el mundo fuera así. Recuerdo que la primera vez que los leí estaba toda resfriada y dije: "esta gente solo come y duerme, es fantástico", para hacernos una idea. Así puede observarse que sus historias no tienen mucho más, por lo que pasemos a las ilustraciones. 
 

Cada dibujo está lleno de detalles. Además de las casas hay también ilustraciones de paisajes, donde se supone que está el Seto de las Zarzas, con árboles preciosos que muestran un poco la estación en la que están, así como otro tipo de vegetación como zarzas llenas de zarzamoras para el otoño o flores para la primavera y el verano. Lo que me llamó la atención es que hay bastantes ilustraciones que, digamos, diseccionan un árbol y muestran el interior de las casitas. Son un tipo de dibujos que siempre me han gustado, ya que ahí podía perder mucho tiempo imaginando vivir ahí y conectar las distintas habitaciones. Estoy segura de que a mi yo de niña le habría encantado ver esas ilustraciones. Además, acompañando el texto, hay un montón de dibujitos que son bastante monos. Pero las casitas son lo que más llama la atención, ya que suelen ser los dibujos más grandes y llenos de detalles. Existe una especie de horror vacui que me parece muy realista: todo está lleno de cosas, pero no se ve desastrado sino que parecen casas en las que se vive, y eso suele implicar tener bastantes cosas. Los colores son agradables y el cuidado en los detalles excepcional. Son dibujos que transmiten calidez y no sé, como que son como un lugar seguro. Imagino que intenta transmitir eso, una especie de 'casa de la abuela'. No sé, llena el corazón. 

Creo que en general me he explicado fatal pero bueno, hasta aquí la entrada de este mes. Supongo que si en algún momento de mi vida me hago con los otros cuatro libros no creo que les haga entrada, ya que sería decir lo mismo que he escrito aquí. Así que nada, ya volveré por aquí~~

Comentario de tres libros que he leído de Elizabeth Gaskell

Esta entrada se sale un poco de lo que he venido haciendo últimamente, y es que hace tanto que no hablo de libros que al menos me apetecía hablar un poco de una autora que he descubierto, más o menos, de forma reciente, pues siempre ando en la búsqueda de autores que podrían calificarse como 'clásicos'. En una de esas, buscando un regalo para mi hermana, encontré a Elizabeth Gaskell y le regalé uno de sus libros, titulado Cranford. Obviamente después de que se lo leyera me lo leí yo, y al final nos hemos hecho con tres de sus obras, dos suyas y una mía: Cranford, Las confesiones del señor Harrison y La casa del páramo. Todos ellos los leí a finales de 2025, así que no lo tengo especialmente reciente, pero haré lo que pueda en este pequeño comentario. Además, hace tanto que no comento libros que ya ni sé si recuerdo cómo se hace.

El primero que leí y con el que conocimos a la autora fue Cranford. Estuve leyendo a ver cuál podría gustarle a mi hermana y este me pareció el más gracioso. Trata sobre un pueblo en el que la mayoría de la población son mujeres (lo mismo ocurre en Las confesiones del señor Harrison), y parece que no, pero influye bastante en el tipo de vida social del lugar. La historia está contada de una forma bastante especial, ya que nos encontramos con una narradora en primera persona de la que apenas sabemos algún que otro detalle, ella se dedica a contar su vida en Cranford cuando está de visita, así como las cosas más interesantes que ocurren en el lugar. Es un poco extraño al principio, pero enseguida te haces a cómo está escrito, porque es un poco como si alguien te estuviera contando algo directamente. También se intercalan pensamientos, obviamente, así como descripciones, pero no se incide demasiado en ello. Es, como he comentado antes, como si te contaran algo aunque de una forma más estructurada, ya que sigue siendo una novela. Me gustó mucho el sentido del humor de la autora, que aparece muchas veces de forma inesperada, pero también tiene momentos duros y tristes que trata de una forma bastante peculiar. Al ser una narración tan 'natural', da por pensar que en esa época (y tampoco estamos tan lejos, Cranford se publicó en 1853) se trataba a la muerte de forma distinta. Pero en fin, me gustó el estilo, la narración y la historia de señoras siendo señoras. Creo que es un buen libro para iniciarse con esta autora.

El segundo que leí fue Las confesiones del señor Harrison, libro que le regaló un amigo a mi hermana básicamente porque se lo recomendé yo. Y la edición era muy bonita, aunque siento que no vaya a conjunto con la de la otra obra. Que eso no lo he comentado, Cranford y La casa del páramo los tenemos en la edición de Alba minus, y este es de Ediciones invisibles. Creo que tienen más libros de la autora en este estilo, y la verdad es que me gusta mucho, pero las portadas de Alba también tienen su encanto. En fin, volviendo al tema, este libro es muy corto y, de igual forma que en el anterior, el protagonista cuenta una historia, por lo que la narración es muy similar a Cranford. La diferencia es que el protagonista es un hombre, para variar, y que empieza el libro con un amigo que va a visitarle y le pide que le cuente cómo conseguir una buena mujer. Comenzando así el relato, el señor Harrison se pone a contar su historia, que a decir verdad no es larga, pero eso resulta más realista teniendo en cuenta que la está contando en ese momento. De nuevo, tiene bastantes toques de humor y, especialmente, malentendidos, ya que cuenta que marcha a un pequeño pueblo, Duncombe, para ejercer su profesión de médico. Estando allí se da cuenta de que la mayoría de habitantes son féminas, por lo que comienza una serie de historias y malentendidos con las mujeres del lugar. En algún punto es exasperante, pero es gracioso ver cómo está planteada la historia, y creo que se hace bastante cómica gracias a que el narrador es el protagonista.

Por último está el libro que me regaló mi hermana por Navidad, La casa del páramo. Es bastante corto y lo leí creo que en un día, ya que estaba con fiebre encontrándome mal y no me apetecía tener una pantalla delante para distraerme, así que me puse a leer. Este libro ya no es gracioso o cómico y tampoco está narrado como los anteriores, sino que es más bien un libro con una narración más al uso diría. Pero en fin, la historia es algo distinta, ya que nos cuenta la historia de la viuda del párroco y sus dos hijos, que viven en una casa alejada del pueblo, con los que se relacionan solamente los domingos al ir a misa. La mujer guarda un luto riguroso y apenas deja a sus hijos relacionarse, hasta que el terrateniente del lugar les ofrece ir a visitarles, ya que tiene un hijo más o menos de la misma edad que los suyos, así como una sobrina a su cargo. De esta forma, Maggie entra en relación con la familia. Allí es feliz, ya que su madre solo tiene ojos para su hermano, el cual la mortifica todo el tiempo, pero ella es bondadosa y siempre le perdona. La historia sigue la vida de Maggie y las vicisitudes que tiene que pasar con la familia que tiene. Mientras leía, hacia mitad del libro pasa una cosa buena y entonces, con toda la fiebre, me quedé muy confundida pensando que entonces todo iba a ir mal a continuación, ya que quedaba bastante libro. Lo que no esperaba era el final, donde hay un giro de guion que no vi venir. Y ahí sí que estaba con bastante fiebre. Me pareció que la autora daba un volantazo hacia el final que igual podría haberse explicado mejor o, con algún capítulo más, haberlo alargado y que no quedara tan de repente, literalmente, en el último capítulo. Además fue muy frustrante esperar a que se lo leyera mi hermana para poder comentarlo. Siento haber medio destripado esta parte del libro.
 
Y bueno, eso es lo que he leído de la autora. Tiene bastantes más libros, yo creo que poco a poco me gustaría ir leyendo más cosas suyas, porque me ha gustado bastante su forma de escribir y de contar las cosas de forma tan sencilla y agradable. En ese punto me recuerda un poco a Jane Austen, solo que una versión más resumida y con un humor más evidente. Pero en fin, eso es todo de momento, ya volveré por aquí~~ 

Final Fantasy X-2~ el juego de los minijuegos

Realmente no pensaba hablar en un principio de este juego. De hecho ni siquiera tenía claro si lo iba a jugar o no, pero al final decidí que sí porque Nirkhuz nunca lo había visto. Además fue uno de los juegos del final de mi infancia (¿preadolescencia supongo?) así que no sé, quise darle una oportunidad porque no recordaba nada. La primera vez que lo jugué yo sabía que no tenía nada que ver con el Final Fantasy X, incluso diría que, aunque con esas edades no se tiene ningún tipo de criterio, ya vi que el juego era de una calidad mucho menor, tanto a nivel de historia como de diseño, no solo de juego sino también en lo que respecta al diseño de escenarios, mazmorras, personajes e historia. Pero bueno, voy a intentar explicarlo un poco como pueda.

Supongo que habría que empezar por el diseño de escenarios y personajes, que es lo primero que se ve. Imagino que realmente es lógico, pero los escenarios y la mayoría de diseños están sacados directamente del FFX. Esto no me molestaría si la animación de las protagonistas y los escenarios nuevos no fueran de mayor calidad, por lo que al contrastarlo se ve raro, como por ejemplo cuando te paseas por Besaid  e interactúas con Wakka o Lulu. Aunque la mejora en el diseño de Yuna y Rikku no se ve siempre, solo en algunas cinemáticas. De hecho creo que Hermano tiene el mismo diseño que en el FFX, sin cambios. Pero en fin, otra cosa que me gustaría comentar acerca del diseño de los personajes es, vaya, su diseño. No ya a nivel de modelación sino desde un punto más artístico (y eso que Tetsuya Nomura trabajó en los dos). En este caso, siempre me pareció muy extraño que el diseño de Yuna fuera el de Jetch, pero en chica (pantalón corto, tela larga que cubre una pierna, logo en el centro del pecho...) y la verdad no entiendo muy bien por qué tomaron esta decisión. Por otra parte, aunque el diseño de Paine me parece uno de los mejores, el del resto de vestisferas (así como los de las otras) me pareció bastante mediocre. Y es una sensación que fui experimentando a lo largo de todo el juego, el resto de personajes secundarios que no aparecían en el juego original tenían un diseño aburrido y extraño. Sinceramente, en el FFX no me fijé tanto en los personajes que aparecen por ahí, pero en este juego como tienes que hablar con todo el mundo todo el tiempo pues...

Y luego está el diseño de escenarios. Este es otro tema, a decir verdad. Por un lado tenemos los escenarios conocidos del FFX y por otro los nuevos, que vendrían a ser las mazmorras principalmente, además de Kilika, que no sé qué diseño seguirían (es decir, el que tendrían preparado del FFX o uno nuevo) pero que se puede considerar como de los únicos lugares nuevos por visitar. En lo que respecta a los escenarios conocidos, no son exactamente iguales que en el juego original. Por ejemplo, la Llanura de la calma es mucho más grande, igual que el Camino de Miihen o el Bosque de Macalania. Esto le da cierto toque y no me molestó. Aunque he de admitir que es bastante raro que Leblanc, en la mansión de Seymour, no quitara todos los retratos de familia de los Guado. En fin, el problema son los escenarios nuevos. El primero de ellos es visualmente interesante y bonito, en lo alto del Monte Gagazet, pero ahí ya pronto se ve la mazmorra prototípica que va a aparecer en el resto del juego. Se trata de pasillos relativamente laberínticos con piedras para saltar a la zona siguiente y aprovechar la novedad que pusieron en este juego, que es saltar, y poco más. Suelen ser todas como de piedra o bien con un estilo algo más cálido, pero realmente todas se parecen demasiado. Que esta fuera la novedad en los escenarios fue bastante deprimente, ya que no innova en diseño ni resulta interesante.

Pasemos a otras cosas, ya que me he quejado bastante del diseño. Por ejemplo no he dicho de qué va el juego o cómo se juega. Final Fantasy X-2 se desarrolla dos años después de que Yuna lleve la calma a Spira. Ella es ahora una cazaesferas y forma parte de las Gaviotas junto con Rikku, Paine, Hermano, Colega y Shinra. Desde el primer momento tienes uso de un barco volador y puedes ir a donde quieras, aunque esto no es cierto del todo. El juego tiene tres finales: uno malo, uno bueno y otro perfecto. Solo si consigues el 100% podrás ver el final verdadero. Si no lo consigues siempre puedes iniciar la Nueva partida +, donde cuentas con todas las habilidades aprendidas, pero a nivel 1. Como es obvio, para conseguirlo necesitas seguir una guía sí o sí, ya que hay cosas que es muy difícil que saques por tu cuenta, como por ejemplo terminar una misión y volver a hablar con un personaje concreto y cosas así. Esto es bastante molesto, ya que realmente vas haciendo lo que te dicen en el orden que te dicen para conseguir el porcentaje y ya está, lo único que tienes que hacer es matar a los jefes finales y poco más. Siento que lo único que hago es quejarme, pero todavía tengo otro punto negativo por comentar y es el que da título a la entrada. Final Fantasy X-2 es, en verdad, un juego de minijuegos. Hay minijuegos en casi todas las misiones, y eso resulta bastante agotador. No solo tenemos el Blitzball si queremos jugar (cosa que obvié muy fuerte porque no pude con este juego ni en el FFX) sino que también tenemos el Rompeesferas, un juego que en verdad es de matemáticas. Luego también hay que calibrar las torres de la Llanura de los truenos, Matar o morir en Besaid, excavar en el desierto de Bikanel, capturar a los cactilios... por solo citar los más destacados. También hay una dinámica de capturar monstruos que no me molesté en entender, y así varias cosas a tener en cuenta. Por supuesto, todos estos minijuegos vienen con explicaciones más bien largas y eso terminó de matarme. Es como que este juego se compone de minijuegos y en vez de contarte una historia te va contando qué ha pasado con Spira en este tiempo. Porque una cosa que sentí es que no tiene una historia hilada como el FFX, sino que simplemente van pasando cosas y ya.

Y ahora una cosa que sí me gustó del juego, para variar un poco. FFX-2 no tiene el tablero de esferas que tanto me gustó del otro juego, sino que las habilidades se aprenden mediante un sistema de puntos. Básicamente, cuando vas consiguiendo vestisferas, que son las clases pero se llaman así, tienes unas habilidades de base y luego vas aprendiendo y se van desbloqueando otras. Se aprenden simplemente usando esa vestisfera en un combate, va ganando puntos y así. Creo que es lo que más entretenido me pareció, la verdad. Además como solo son tres personajes, van cambiando de clase cambiando las vestisferas, pero no puede elegirse cualquiera sino que tienes losas donde colocas las vestisferas que te interesen y equipas esa losa. Luego, así como en el FFX tenías armas y objetos de protección (pelta, anillo, etc.) aquí no, solo equipas accesorios. Esto no lo tuve muy en cuenta, pero una vez le haces caso es bastante útil. ¿Podría haberlo hecho desde el principio? Sí. ¿Lo hice? No. Esto me complicó algunos combates, pero bueno. Por lo general, salvo un jefe opcional, el juego me pareció sencillo. Que por cierto, olvidé decir que el sistema de combate ya no es por turnos, sino que se parece más al FFVII con unas barras de acción para cada personaje y así, haciéndolo todo más dinámico.

El sentido del humor de este juego, por otra parte, es muy japonés. En parte la forma en que trata a los personajes es extraña, ya que no tiene miedo en destruir toda la epicidad o seriedad del FFX, pues este juego es todo lo contrario. Ya no hay un Sin al que matar, aunque hay otra amenaza, ya no hay que salvar el mundo. FFX-2 nos muestra un mundo en el que el miedo a Sin y la muerte que lleva no es el día a día de la gente, muestra un mundo en calma, y por ello polarizado por dos corrientes distintas: Nuevo Yevon y la Liga Juvenil. Desde el principio te dejan claro que las dos son igual de malas y eso me gustó, ya que hay un momento en que tienes que elegir una de las dos y ninguna destaca sobre la otra. Esto es algo que va rondando todo el tiempo de juego, y es importante aunque no quieren hacer de ello el mensaje principal, sino en la necesidad de unidad. Es como si al no tener un 'enemigo' común la gente de Spira hubiera decidido enfrentarse a los otros un poco porque ya no existe ese miedo que los domina. No sé si me estoy pasando intentando encontrarle un significado oculto a todo esto, pero en fin, es mi reseña. El papel de Yuna aquí es, de nuevo, el de llevar paz y calma a un mundo que empieza a convulsionar por tener ideas diferentes. No es algo nuevo, pero lo llevan de forma distinta al FFX

Y ya un poco para finalizar me gustaría hablar del doblaje y la música. El doblaje es, obviamente, al inglés. Los personajes que aparecían en el FFX conservan los mismos actores de voz, cosa que agradezco enormemente. Que por cierto, nunca me había fijado en que el doblador de Wakka es el mismo que el de Kimahri, cuando lo descubrí ya no pude dejar de verlo. En verdad en este punto el que destaca es Hermano, el doblador es maravilloso: grita, hace gallos, habla en albhed con soltura y tiene un extraño acento en inglés, en general resulta muy gracioso. Los demás están bien, especialmente Leblanc, pero las comparaciones son odiosas. En lo que respecta a la música, el compositor principal no es Nobuo Uematsu sino que es la compositora Noriko Matsueda. Los temas son interesantes, no voy a mentir. La música de los Mecanistas es bastante pegadiza, la de cuando estás en la nave no es la típica canción que pasa desapercibida como tema de fondo, la Balada de Yuna es realmente bonita... Creo que las canciones que menos me gustan son los temas principales: real emotion y 1000 words. En japonés estas canciones fueron interpretadas por Koda Kumi (me siento anciana sabiendo esto) y... nunca me gustaron. Es como que el estilo es tan poco Final Fantasy que siempre me chirrió mucho. Quizá intentaron desmarcarse del juego original haciendo algo muy distinto, como es en general todo este juego, pero en este caso no me gustó cómo lo hicieron, es que ninguna de estas dos canciones tiene nada que hacer con Suteki da ne por ejemplo. Pero en fin, en lo que respecta a la música, aparte de los temas principales, creo que aprueba. Supongo que en resumen, a pesar de que hay muchas cosas que no sé, el juego no está mal, es muy desenfadado y con mucho humor japonés, a pesar de que el tema que trata es más serio de lo que parece. Y por eso lo estoy rejugando otra vez, porque tengo problemas. En fin, creo que hasta aquí las entradas sobre Final Fantasy de momento, a ver si puedo volver a jugar algún otro.