No tenía muy claro de qué hacer la entrada de este mes. Y de hecho la del mes pasado también fue de libros, pero sinceramente no se me ocurría otra cosa. Espero que la próxima sea diferente, ya que la de mitad de año también va a ser de libros. Este año he decidido cambiar la forma de las entradas de lecturas, pero ya en junio se verá de lo que estoy hablando, mientras tanto vayamos con la entrada que nos ocupa.
El Seto de las Zarzas es una colección de libros infantiles escritos e ilustrados por Jill Barklem. En España están publicados por la editorial Blackie Books y se divide en dos series. De la que voy a hablar es de aquella que trata sobre las estaciones: Cuento de primavera, Cuento de verano, Cuento de otoño y Cuento de invierno. Sin embargo, también me gustaría tener la otra serie, que consta también de cuatro libros: La escalera secreta, ¡Montaña arriba!, Cuento de mar y La gran sorpresa. No es como que los necesite, pero definitivamente los necesito. El formato es bastante pequeño, cosa que me sorprendió un poco (14x17) y los libros bastante cortos, pero claro, son libros infantiles y en cuanto tienes eso en cuenta todo tiene sentido. Todos ellos empiezan de la misma forma, como para ponerte en contexto de lo que vas a encontrar:
Durante generaciones, muchas familias de ratones han construido sus hogares entre las raíces y los troncos de los árboles del Seto de las Zarzas, un frondoso paraíso de mil colores entre los campos llenos de luz al otro lado del río.
Los ratones del Seto de las Zarzas andan siempre muy ocupados. Cuando hace buen tiempo, recogen flores, fruta, bayas y nueces en los campos que los rodean, y preparan mermeladas y conservas deliciosas que guardan en el Almacén del Tronco para los meses de invierno.
Pero, aunque los ratones trabajan mucho, también encuentran tiempo para divertirse. A lo largo del año, celebran los días señalados con fiestas y banquetes, ya sea un cumpleaños, una boda o la llegada de la primavera… Lo importante es encontrar una oportunidad para juntarse y pasarlo bien.
Es, realmente, un buen resumen de los cuatro libritos. En ellos se nos describe un lugar apacible y agradable, donde la principal preocupación de los habitantes del Seto de las Zarzas es celebrar las grandes ocasiones y comer en compañía. Son unos libros que transmiten paz y crean una atmósfera en la que me encantaría vivir y en la que sientes que no puede ocurrir nada malo. Supongo que es la idea de los libros infantiles, pero hacía como mil años que no leía uno así que no sé.
Sin duda, Jill Barklem crea un mundo idílico y utópico. Los ratoncitos se mueven en un mundo sacado de la campiña inglesa del siglo XIX. La ropa que llevan es de época y realizan tareas acorde a este pequeño pueblo rural: existe el Almacén del Tronco del señor Manzano, que es la tienda donde tienen de todo, pero también se muestran oficios como el de la lechera Amapola y el de molinero de don Polvorón. Las imágenes enseñan un mundo idealizado, pero tampoco niega que haya trabajo y que cada ratoncillo ha de hacer sus tareas para que todos sobrelleven el día a día lo mejor que puedan. Los niños son traviesos y los adultos permisivos, ya que no se muestra la maldad en estos libros, todo es bondad, compañerismo y despreocupación. Ojalá el mundo fuera así. Recuerdo que la primera vez que los leí estaba toda resfriada y dije: "esta gente solo come y duerme, es fantástico", para hacernos una idea. Así puede observarse que sus historias no tienen mucho más, por lo que pasemos a las ilustraciones.
Cada dibujo está lleno de detalles. Además de las casas hay también
ilustraciones de paisajes, donde se supone que está el Seto de las
Zarzas, con árboles preciosos que muestran un poco la estación en la que
están, así como otro tipo de vegetación como zarzas llenas de
zarzamoras para el otoño o flores para la primavera y el verano. Lo que
me llamó la atención es que hay bastantes ilustraciones que, digamos,
diseccionan un árbol y muestran el interior de las casitas. Son un tipo
de dibujos que siempre me han gustado, ya que ahí podía perder mucho
tiempo imaginando vivir ahí y conectar las distintas habitaciones. Estoy
segura de que a mi yo de niña le habría encantado ver esas
ilustraciones. Además, acompañando el texto, hay un montón de dibujitos
que son bastante monos. Pero las casitas son lo que más llama la
atención, ya que suelen ser los dibujos más grandes y llenos de
detalles. Existe una especie de horror vacui que me parece muy
realista: todo está lleno de cosas, pero no se ve desastrado sino que
parecen casas en las que se vive, y eso suele implicar tener bastantes
cosas. Los colores son agradables y el cuidado en los detalles
excepcional. Son dibujos que transmiten calidez y no sé, como que son
como un lugar seguro. Imagino que intenta transmitir eso, una especie de
'casa de la abuela'. No sé, llena el corazón.
Creo que en general me he explicado fatal pero bueno, hasta aquí la entrada de este mes. Supongo que si en algún momento de mi vida me hago con los otros cuatro libros no creo que les haga entrada, ya que sería decir lo mismo que he escrito aquí. Así que nada, ya volveré por aquí~~
No hay comentarios:
Publicar un comentario