Reseña: La saga de Geralt de Rivia · Libro V. Bautismo de fuego, de Andrzej Sapkowski

Para mi defensa diré que este libro lo terminé en verdad hace tiempo y aunque la reseña la hice mucho antes de lo que aparece en el blog, es por algo que hace tiempo que no me pasaba y es que tenía entradas programadas así que yendo en orden, ahora es cuando le toca aparecer a esta. En comparación con las entradas anteriores esta vuelve a ser algo más normal, con su 'reseña' por delante para mantener la lógica con el resto de libros de la saga pero creo que a la larga es algo que eliminaré del blog. Pero en fin, vamos a hablar ya de Bautismo de Fuego, el quinto libro de la saga de Geralt de Rivia.

¿Por qué lo leí?
1- Aquí queda poco por decir, voy a seguir leyendo hasta terminar la saga simplemente.

¿De qué va?
"Por los campos calcinados, bautismos de fuego.

Entonces le dijo la profetisa al brujo: "Este consejo te doy: ponte botas de yerro, toma en la mano un bastón de yerro. Ve con tus botas de yerro hasta el fin del mundo y por el camino agita el bastón y riega todo con lágrimas. Ve a través de la agua y el fuego, no te detengas ni mires a tu alrededor. Y cuando las almadreñas se te desgasten, cuando el bastón de yerro se deshaga, cuando el viento y el calor te sequen los ojos de tal forma que de ellos ni una lágrima acierte a escapar, entonces, en el fin del mundo, hallarás lo que buscas y lo que amas. Pudiera ser."
Y el brujo cruzó la agua y el fuego, sin mirar a su alrededor. Pero no se puso botas de yerro ni tomó bastón. Sólo llevó su espada de brujo. No escuchó las palabras de la profetisa. Y bien que hizo, porque era una mala profetisa."

Opinión (sin spoilers):
No sé si solo me pasa a mí pero cuando estoy leyendo una saga cada vez me cuesta más hacer las reseñas o los comentarios. De uno o dos libros bien pero ya cuando llego al cuarto... me cuesta, casi ni se me ocurre qué decir. Pero bueno, haré lo que pueda, porque este libro es desde El último deseo y La espada del destino el que más me ha gustado de todos. Creo que recupera la esencia de los primeros libros, con un toque mucho menos político donde lo que se narra son las andanzas del brujo con sus compañeros de viaje. Se recupera esa idea de mundo mágico en el que se ve que la existencia del brujo tiene sentido: no es un personaje más como en los otros libros, donde solo se habla de él y no resalta más que cualquier otro, aquí es un brujo y aparecen monstruos y todo vuelve a tener sentido, esa faceta suya vuelve a ser importante y es lo que echaba de menos. Además se recupera ese sentido del humor del autor que en algún que otro diálogo me arranzó una sonrisa, sobre todo por Jaskier que sigue rondando por ahí. Pero la compañía la comprenden más personajes como Milva, Regis, que es muy interesante y Cahir, algo más misterioso pero que en verdad ya apareció por ahí. Además, Geralt vuelve a convertirse en ese personaje malhumorado que apenas habla y eso en el fondo me hace gracia.
Ciertamente se resuelven algunas incógnitas presentadas en los otros libros pero se dejan los líos de los reinos, las acciones políticas, los hechiceros y sus redes de espionaje, los elfos... La guerra pasa a verse desde el punto de vista del grupo y de gente normal que huye de las batallas. También se sigue un poco con la historia de Ciri aunque muy poco, supongo que en los siguientes libros se tratará más (aunque no me gusta por dónde ha ido la cosa), y Yennefer vuelve a aparecer. No quiero desvelar nada más así que voy a dejarlo ahí, la historia avanza más bien en ese punto y no voy a contarlo.
Una cosa que me llamó la atención es que en una de las notas de otros medios sobre el libro, se compara a Sapkowski con Tolkien diciendo que su estilo es más cercano, más sucio y cotidiano pero tal vez como el mundo de Tolkien y supongo que puede resultar así pues en verdad es un mundo complejo de fantasía solo que nuestros protagonistas no son héroes y no se dejan llevar por grandes propósitos pues lo que mueve en verdad a Geralt y a Yennefer son sus propios motivos.
En definitiva, pues poco queda por decir de este libro, es que me gusta mucho cómo está contado y se va notando poco a poco una evolución en la forma de escribir de Sapkowski aunque de vez en cuando retoma sus saltos temporales, pero tampoco me disgustan, le dan un toque diferente y curioso. Sí se notan algunos pasajes más elaborados pero hay algunas cosas que se me siguen escapando, pasajes que aparentemente no tienen en verdad ninguna importancia argumental y a los que se dedica bastante tiempo, no lo sé, habrá que ver como sigue. La valoración no obstante es positiva, este libro me ha enganchado más que otros a decir verdad.

¿Me arrepiento?
No, la cosa se ha puesto interesante y ya es la preparación para los dos libros finales, aunque éste parece más normal y tranquilo que por ejemplo Tiempo de odio, su predecesor. A mí personalmente me ha gustado más este por todo lo dicho anteriormente así que espero que La torre de la Golondrina me guste tanto, ya veremos.

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