Arne

Ahora he pasado del estrés de los exámenes al estrés por saber la nota. Es una espera realmente horrible. Al menos ya ha pasado... Todo 1 mes estudiando, ya no podía más, así que me tomo el fin de semana de descanso y ya volveré contando mis tonterías. Pero mientras, y como hace mucho que no hago ninguna entrada, contaré la historia de Arne, que hace tiempo que quería poner pero que no tuve tiempo.

Arne (Ἄρνη)

En ocasiones llamada Melanipa o Melanipe, pertenece al linaje de los eolios de Tesalia iniciado por Eolo. Tuvo por padre a un segundo Eolo y fue madre de los gemelos Eolo y Beoto. Se la considera antecesora de los beocios y de las islas Eolias del mar Tirreno. 
Diodoro Sículo da la genealogía más detallada de Arne: Mimas, uno de los hijos de Eolo Helénida, tuvo a Hípotes el cual casó con Melanipa y ambos tuvieron a un hijo al que también llamaron Eolo. Este segundo Eolo casó con Cyane y tuvieron una hija: Arne.

Tanto Diodoro como Higino explican una historia similar: Arne es seducida por el dios Poseidón y queda encinta, ante lo cual su padre la repudia pues no la creen cuando dice que el padre es un dios. Eolo entrega a su hija Arne a un extranjero de Metaponto al que aloja en su casa, con la condición que se la lleve con él a esa ciudad. Llegada a Metaponto, Arne dio a luz a dos gemelos a los que llamó Eolo y Beoto, y un metapontino sin descendencia, obedeciendo a cierto oráculo, los adopta como sus hijos. Cuando los niños alcanzaron la madurez, y aprovechado una revuelta civil, tomaron la ciudad de su padre adoptivo por la fuerza. Surgida la discordia entre Arne y la mujer del metapontino, llamada Autolita, los gemelos defendiendo a su madre mataron a Autolita. Indignados por lo sucedido, los metapontinos obligan a Eolo y Beoto a dejar la ciudad. Llevándose con ellos a su madre, partieron en barco con aquellos que quisieron seguirlos. Así, Eolo llegó a las islas Eolias, situadas al norte de Sicilia, a las que dio su nombre y fundó allí la ciudad de Lipara. Y Beoto, tomando un rumbo diferente, y acompañado por su madre Arne, llegó al reino de su abuelo Eolo Hipotada, instalándose en la parte meridional del mismo, al que llamó Arne, por su madre, y beocios a sus habitantes. 

Higino narra lo siguiente: tras dar a luz a los dos gemelos, Arne fue castigada por Desmontes, su padre, dejándola ciega y encerrándola en una prisión, mientras que a los niños los abandonó en el monte Pelión para que fueran devorados por las fieras. Sin embargo, una vaca que los encontró los alimentó con su leche y el pastor al ver el prodigio decidió tomarlos bajo su cuidado. En aquellos días, Metaponto, rey de Icaria, había amenazado a su esposa Téano con el exilio si ésta no le daba hijos, pues sospechaba que era estéril. Ella, buscando ayuda, pidió a los pastores que le cedieran un niño que pudiera presentar al rey. Ellos le dieron a los dos gemelos que Téano presentó a Metaponto como propios. Pero poco después Téano tuvo al fin hijos de Metaponto. Como Eolo y Beoto eran hijos de un dios, eran más hermosos que sus propios hijos, y Metaponto sentía preferencia por ellos, lo que provocó los celos y la ira de la reina. Temiendo que el reino no fuera a parar a sus propios hijos, les instruyó para que, aprovechando una ausencia de Metaponto, fueran de caza al bosque con sus hermanastros y les dieran muerte. Sin embargo, cuando la lucha entre ellos comenzó, Poseidón ayudó a Eolo y Beoto que consiguieron vencer y matar a sus hermanastros. Cuando se presentaron en el palacio con los cadáveres, la reina Téano se suicidó con un cuchillo. Eolo y Beoto huyeron junto a los pastores que les habían acogido. Allí, Poseidón les reveló su verdadero origen, que él era su padre y que su verdadera madre permanecía todavía en prisión. Los gemelos fueron en busca de Desmontes al que dieron muerte, y liberaron a su madre cuya visión fue restaurada por Poseidón. Sus hijos volvieron con ella a Icaria y revelaron a Metaponto la traición de Téano. Metaponto los aceptó de nuevo, secasó con Arne y adoptó a los gemelos como sus herederos. Ambos fundaron ciudades con su nombre, según dice Higino, en la Propóntide: Beocia y Eolia.


Robert Graves, en su libro sobre los mitos griegos realiza una hábil síntesis de las diferentes versiones del mito en relación con la estirpe de Helén y de Eolo. Relaciona el mito de Helén, Eolo y Arne con los movimientos migratorios tribales sucedidos en la antigua Grecia y la toma por los eolios de los centros prehelénicos de culto al caballo. En su versión, Eolo hijo de Helén seduce a una de las hijas del centauro Quirón, Tía (Melanipa según la cita original de Higino), que es transformada en yegua por Poseidón para ocultar el embarazo al centauro, y engendra en ella a Melanipa, que nace en forma de potro. Poseidón le devuelve al potro su forma humana dándole el nombre de Arne. La niña es dada por Eolo a un tal Desmontes para ocultarsela a Quirón. Llegada a la mayoría de edad, Arne es seducida por Poseidón que da a luz a dos gemelos, Eolo y Beoto. Graves continua con la versión de Higino hasta la muerte de Téano y la adopción por Metaponto de los gemelos. Entonces retoma la versión de Diodoro para narrar como Metaponto decide dejar a Arne y volver a casarse con una mujer llamada Autolita. Eolo y Beoto se ponen del lado de su madre, matan a Autolita y huyen con ella para refugiarse en el palacio de su abuelo Eolo Helénida.

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