Reseña: Harry Potter y el cáliz de fuego, de J.K. Rowling

A pesar de haberme propuesto leer todos los libros de Harry Potter, hacía tiempo que lo había dejado abandonado y solo después de terminar Battle Royale me puse con el cuarto libro de la saga, que iba siendo hora. 

¿Por qué lo compré?
1- Creo recordar que éste libro fue el último que había allá por las fechas en que no había salido aún el quinto libro o estaba en ello o algo por el estilo, así que fue el último que nos compró mi madre a mi hermana y a mí. A decir verdad pronto lo leimos pero cuando me puse a releerlo no recordaba prácticamente nada.
2- ¿Por qué seguí leyendo? Es hora de terminar la saga.

¿De qué va?
"Tras otro abominable verano con los Dursley, Harry se dispone a iniciar el cuarto curso en Hogwarts, la famosa escuela de magia y hechicería. A sus catorce años, a Harry le gustaría ser un joven mago como los demás y dedicarse a aprender nuevos sortilegios, encontrarse con sus amigos Ron y Hermione y asistir con ellos a los Mundiales de quidditch. Sin embargo, al llegar al colegio le espera una gran sorpresa que lo obligará a enfrentarse a los desafíos más temibles de toda su vida. Si logra superarlos, habrá demostrado que ya no es un niño y que está preparado para vivir las nuevas y emocionantes experiencias que el futuro le depara."

Durante las vacaciones en la casa de los Dursley, donde matan a Harry de hambre, le llegará al joven mago la invitación para ir a los Mundiales de quidditch con los Weasley pero allí ocurrirá algo impensable que pondrá a prueba a todo el Ministerio de Magia. De todas formas, dará comienzo un nuevo curso en el colegio de Hogwarts con un nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, pero también con una sorpresa, que será la llegada de estudiantes extranjeros ante la celebración del Torneo de los tres magos, solo que las cosas no saldrán como se tenía previsto. Razones ocultas, secretos desvelados y muchas apariencias, ¿qué ocurrirá?

Opinión (sin spoilers):
Ha sido difícil no desvelar nada para hablar sobre de qué va el libro pues en la propia sinopsis no se comenta nada acerca del Torneo, aunque es el argumento principal del libro, pues simple y llanamente trata sobre las pruebas que tienen que ir pasando los campeones. Pero pasando a la opinión sin spoilers, el libro sigue la tónica de sus predecesores, con un lenguaje ya no tan infantil y destinado a niños, sino que se suceden comentarios mordaces y ya no se repite tanto, es decir, ya no te lo presentan todo para que recuerdes qué ocurrió en otros libros y tratan temas sobre esto, sí se comenta claro, pero de forma breve y escueta, más que nada por si no lo recuerdas y ya no como si empezaras a leer por el segundo libro y pudieras leerlo tranquilamente al explicarte el propio libro todas las referencias. Aparte de eso, el lenguaje sigue siendo ameno, sin palabras complicadas o con demasiadas florituras, lo que hace que sea rápido de leer. Considero que tanto las descripciones, como los pensamientos y los diálogos están en su justa medida y no se abusa de unos y se merman otros. En cuanto a los personajes, es evidente que han crecido y por tanto ya no actúan como niños y se nota, pues ya no piensan y reaccionan de forma infantil o con la inocencia de un niño sino que parecen adolescentes (que es lo que son, más o menos, tienen 14 años) aunque claro, también reaccionan como adolescentes y se nota en sus actuaciones, en la forma de pensar de Harry... en algunos momentos ha sido un poco irritante pero supongo que todos (por desgracia) pasamos por esa época... Ron también se vuelve un poco irritante y Hermione es la única que mantiene la cabeza... En cuanto a otros personajes, se desvelan cosas de sus pasados que ayudan a comprenderlos un poco mejor pero por desgracia no se ahonda mucho, solo en un personaje que aparece únicamente en este libro.
En este libro, el mundo mágico sigue ampliando sus horizontes y se presenta el Ministerio de Magia ya algo más definido que en anteriores libros, junto a un aspecto más oscuro sin duda. Éste sería el libro por ahora, más oscuro de los 4, pues pasan cosas que no serían concebibles en los anteriores, con soluciones mágicas para que todo salga bien. No, éste es el principio del fin diría, Harry ya es mayor y la historia también ha evolucionado en consonancia, tratando temas más juveniles. Esta vez el que se haya perdido la magia al conocer más el mundo mágico no me ha resultado tan traumático como en el libro anterior sino más natural y no tan de repente pues supongo que lo difícil era presentarlo la primera vez. En esta ocasión creo que está todo mejor hilado y se conserva parte de la magia, supongo que también es por cosa de las pruebas del Torneo y la presentación de nuevos lugares del castillo, como es el lago (creo que mi prueba favorita). Pero no solo la magia y el mundo de los magos, sino también el propio libro, se van dejando sutiles pistas por todas partes sobre comportamientos de ciertos personajes que no se averigua hasta el final. Eso está bien hecho, no es especialmente evidente para que cualquiera pueda averiguarlo en un momento sino que son cosas muy discretas pero que tienen mucha importancia. Ese detalle me ha gustado pues ya no recordaba prácticamente nada del libro ni de la película. Una cosa que no me ha gustado ha sido que los buenos son muy buenos y los malos muy malos, Harry, Ron y Hermione se portan bien todo el tiempo y soportan todos los desplantes y desprecios sin rechistar, que no son pocos, y eso los hace incluso más buenos pero no sé hasta qué punto eso es normal o el cómo los malos pueden ser tan malos, como puede verse en el personaje de Rita Skeeter.

Opinión (con spoilers):
Y la parte con spoilers, aunque últimamente no tengo nada que decir en los spoilers y no sé por qué, me quedan bastante cortos como podrá comprobarse. Sí recordaba lo de Ojoloco Moody, el nuevo profesor de Defensa contra las Artes Oscuras, pero no recordaba quién es el que se estaba haciendo pasar por él. Es un tanto enrevesado pero el hijo de Barty Crouch, ministro, mortífago como era fue a parar a Azkaban pero consiguió escapar gracias a su padre o más bien a su madre, que se lo pidió a su marido como un favor. Barty hijo juró y perjuró que no estaba del lado de Voldemort pero en realidad sí. Invoca la marca tenebrosa en los Mundiales de quidditch y huye del control de su padre, secuestra junto a Colagusano al verdadero Moody y se hace pasar por él durante todo el curso, para poner el nombre de Harry en el cáliz de fuego y para que salga elegido como campeón de Hogwarts, pasando a haber 4 campeones. Irá dándole pistas durante todo el Torneo para que gane y pueda coger la copa de la última prueba, que será un traslador y lo llevará directo a Voldemort, y gracias a la sangre de Harry éste vuelve por fin con un cuerpo propio. Cedric, el otro campeón de Hogwarts, muere, y es la parte más dura de todo el libro, junto al final, donde ya se aprecia un no retorno a los libros anteriores sino que el asunto se vuelve mucho más serio. Y ese es todo el misterio que nos presenta este cuarto libro, al igual que la condición de Hagrid y el pequeño detalle de los padres de Neville del que apenas se nos dice nada pero que en el fondo tiene sentido pues todos sabíamos que había sido criado por su abuela pero no por qué. 

¿Me arrepiento?
No, en el fondo este libro me ha gustado y tengo mejor recuerdo de él que la impresión con que me quedé del tercer libro. Realmente no sé qué ha cambiado para que esto sea así, así que no puedo decir mucho más, solo que no me arrepiento de haberlo leído.

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